Anuncios clasificados para empresas en Almería

VIDAS DE PERRO de Antonio Martos López

Fecha: jueves 10 de abril de 2008
Zona: Almería


                                                                EPILOGO

Destilan las palabras de José Miguel, Miguelín, como se le conoce en el asilo Durán, tanta aspereza y comedida osadía que algunos de los presentes aún se resisten a emplazar estos episodios en un tiempo del que todos fueron testigos casi medio siglo atrás. Aderezando el relato con profusos y estremecedores detalles, vívidos en el recuerdo hasta el punto de minimizar a calidad de instante este extenso lapso, que pareciera más bien cuestión de horas y no de décadas, Miguelín va devanando el momento de aquella ansiada liberación. Todo ha quedado extrañamente preservado del tiempo en su memoria, y ahora ve la luz como él la vio en aquella ocasión. Por momentos, mientras habla y mirándole de frente, uno llega a percibir el asolado páramo que han hecho de su vida estos cuatro años de soledad y tinieblas. Muy cerca permanece escuchando Mariana, un vestigio enfermizo y tembloroso de la robusta mujer que fue en sus tiempos de tendera, quien por un momento ha debido sentirse incluida en este pavoroso relato, quizás haya descubierto la verdadera identidad de Miguelín, porque su visión se ha nublado necesitando apoyarse en una compañera próxima. También está Bernabé, a quien su desmemoria y completa sordera lo han eximido de toda responsabilidad. Apenas logra captar alguna palabra aislada a fuerza de verlas reproducidas en distintos labios, nada que pueda atañerle a José Miguel o su pasado.
Tocando ya a su fin, que se prevé tan crudamente riguroso como el inicio, vuelve a exhibir entre sus dedos la oxidada navaja de cachas nacaradas, regalo de mi padre y el único testimonio tangible que guardo de todo aquello, dice José Miguel con cierta reverencia hacia el objeto, dejamos de enviar señales dentro del cubo porque ese intento de delatar nuestra presencia se nos penalizó con varios días de ayuno, así que al final sólo nos quedó la resignación para sobrellevar tantos días de encierro, y ahora reconozco que en cierta manera resultó mejor así, pues la idea de una liberación inmediata lo habría hecho mucho más insoportable, aún puedo palpar en la memoria aquella perenne oscuridad, sentir la textura opaca de las piedras, cada recoveco y resquicio que formaban aquella gruta, el olor de la carne putrefacta, el de nuestros excrementos, aunque a todo esto logramos adiestrar el olfato y fue tal vez el menor de todos los males, y apenas un mes después, todavía hospitalizado y casi recuperado, a Pablo se lo lleva un derrame cerebral en pleno sueño..., una secuela de aquella trágica experiencia, dijo uno de los doctores, carajo, parece una ironía del destino, sobrevive cuatro años a una vida de perros y viene a morirse en un hospital rodeado de médicos, desde entonces yo no he conocido más hogar que un rosario de clínicas y sanatorios donde me examinaron hasta el andar, empeñados en enseñarme de nuevo a vivir..., bueno, pues ésta ha sido mi historia, y vosotros, ¿tenéis alguna que contar?


Londres-Almería, noviembre de 2001

Etiquetas

leer, libros, novedades.

Contactar con libros-

Nombre:
Email:
Teléfono (opcional):
Mensaje:

Reportar error